Cosas de Cádiz
Manolo Sánchez

La azarosa existencia de la estatua de Silos Moreno

La efigie del benedectino riojano que impulsó la finalización de la Catedral de Cádiz, fue objeto de la ira entre las ideas anticlericales en Cádiz durante la época de la II República, en la que incluso se aprobó su fundición para hacer un “Fermín Salvochea” en el balcón del Ayuntamiento
Manuel Sánchez
22/12/2017
Cádiz

De Silos Moreno los gaditanos sabemos poco. La mayoría de los que saben algo conocen que es la persona del monumento que se erige al lado de la Catedral de Cádiz. Para otros, los menos, que fue el artífice obsesivo de la finalización de la Catedral. Y muy poca gente recuerda que fue motivo- su estatua- de unos truculentos sucesos que precedieron a la Guerra Civil Española.

Nació en Cañas (La Rioja) el 23 de Julio de 1770. Benedictino de condición, su empeño y labor por la finalización de la Catedral de Cádiz, dejando su herencia para ello, le valió una estatua que lo recordase en el centro de la plaza. Pero como siempre ocurre en nuestra España, sólo valía para una parte.

El pueblo de Cádiz no se sabe muy bien cómo ni por qué, le va cogiendo cierta tirria. De hecho por ejemplo, a finales del siglo XIX Antonio Rodríguez “El Tío de la Tiza” escribe tangos en los que se alude a esta situación mofándose de la escultura. Conforme pasan los años, el malestar con el clero va creciendo hasta llegar a los tiempos anteriores a la República, una época de mayor libertad donde esas ideas anticlericales afloran con mas asiduidad.

En la primavera de 1936 ya se le informa al Alcalde Manuel de la Pinta que una multitud rodea la estatua, que había amanecido llena de pintura. Días después volvía a ser noticia la estatua porque amaneció con un cartel donde se leía “Vete ya!” y una maleta que colgaba de la mano del obispo.

Días después se presenta un proyecto que reflejaba ese sentir, y se instaba a quitar la estatua, fundirla y hacer con el resultante un “Fermín Salvochea” que se pondría en el balcón del Ayuntamiento. Se aprueba en pleno y el 5 de Julio de 1936 la estatua fue derribada, montada en una camioneta y llevada a un almacén municipal

El resto de la historia ya la conocemos. El 18 del mismo mes se alza el ejército golpista, que controló Cádiz rápidamente y la estatua volvió a su emplazamiento en el centro de la plaza de la Catedral.

 

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